por un crecimiento sostenible, inteligente e integrador

Mejorar las ciudades no es sólo cuestión de realizar macroproyectos urbanísticos de los que reciben muchos premios internacionales y salen en las revistas de arquitectura. Los pequeños arreglos, de andar por casa, marcan muchas veces la diferencia. En poco más de un año, Bilbao ha sido escenario de multitud de estas pequeñas intervenciones que, aunque parezcan modestas, han hecho la vida más fácil y más agradable a los ciudadanos… y, sobre todo, a las ciudadanas, porque unas 200 actuaciones municipales se han centrado en eliminar los puntos negros que las bilbaínas habían señalado en el ‘Mapa de la Ciudad Prohibida’. Este catálogo, presentado en 2012 por el Ayuntamiento y y elaborado por el Consejo de las Mujeres de Bilbao por la Igualdad, apuntaba 216 lugares percibidos como inseguros. No es que todos ellos fuesen escenario habitual de agresiones sexuales -aunque en algunos sí se han cometido este tipo de delitos-, se trataba más bien de indicar en qué enclaves se sentían las mujeres más amedrentadas por factores como la falta de luz, la maleza, la suciedad o los recovecos de apariencia tétrica. Con esta cartografía del miedo en la mano, el Consistorio ha tomado nota y se ha puesto manos a la obra, de modo que, en poco más de un año, el área de Obras y Servicios, ha logrado mejorar “el 85% de los puntos”

Además de estas actuaciones sobre el terreno -“se han hecho visitas ‘in situ’ a todos los puntos”- y se ha reforzado la vigilancia en algunos de los lugares donde el problema no estaba relacionado ni con su mal aspecto ni con la oscuridad, como es el caso del parque de Amezola, uno de los puntos más negros recogidos en el mapa. Aunque es de reciente construcción, está limpio y convenientemente iluminado, por la noche causa muchos recelos. ¿El motivo? Se queda desierto y tiene muchos rincones sin visibilidad que pueden ponerle las cosas fáciles a un agresor, algo que incrementa la sensación de desprotección de las mujeres que tienen que pasar por allí de noche. “Lo que se intenta es aumentar la presencia policial”