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Si los clientes no van al comercio, el comercio irá a donde están los clientes. Así se lo han planteado en la Asociación de empresa urbana de Barakaldo, ACE, que inaugura una nueva iniciativa para acercar a los comercios de la periferia hasta el centro. El colectivo, con casi 250 tiendas asociadas, abrirá a las 10.00 horas una nueva sede en el centro comercial de Los Fueros Boulevard. Se ubicará en un local de 180 metros cuadrados de la planta baja, donde cada semana media docena de pequeños negocios abrirán una sucursal.

Los comercios irán variando, y ofertarán productos complementarios. Así, esta primera semana inaugurarán el proyecto una tienda de moda, un centro de estética y peluquería, un negocio de telefonía móvil, otro de complementos para el bebé y una perfumería. Todos ellos convivirán en el mismo espacio, de 10.00 a 21.00 horas. «Queremos demostrar que las tiendas de Barakaldo no competimos entre nosotras, sino que podemos trabajar juntas», avanzó el presidente de ACE.

Cada semana se turnarán seis comercios distintos, que ofrecerán productos complementarios en el espacio disponible. «Ofrecerán algunos productos y tratamientos, y cada uno contará con su propio datáfono para cerrar ventas. Pero más que nada servirá para informar a la gente de dónde pueden encontrarles habitualmente», plantearon desde ACE

El pueblo medieval de Obidos, ya famoso por su festival del chocolate, quiere reconvertirse en Villa Literaria de Portugal con una iniciativa para albergar, en librerías temáticas, todos los títulos publicados por editoriales lusas. La apertura de su primera Feria del Libro ha dado la señal de salida al proyecto que aspira a hacer de esta localidad amurallada, a unos 75 kilómetros al norte de Lisboa, “un destino internacional de la cultura”

La iglesia de Santiago, una de las joyas arquitectónicas de la localidad, alberga ya una librería generalista con capacidad para más de 40.000 textos que ha puesto el patrimonio de Obidos, fundado en el siglo XII y de poco más de 3.000 habitantes, “al servicio del libro”. La idea, apadrinada por las autoridades y comerciantes de la villa, partió de Jose Pinho, dueño de una de las más populares librerías de Lisboa, “Ler Devagar” (Leer Despacio). Además de la iglesia, levantada hace 827 años, la red de librerías que componen la base del proyecto la forman también otros espacios del pueblo que unen a sus actividades habituales la venta de libros temáticos.

Una galería ofrece títulos de arte y arquitectura; un espacio “gourmet” dedica parte de sus salas a textos sobre gastronomía y enología; y uno de los museos de la villa ofrece obras de arqueología, historia y patrimonio, mientras otro se centra en el mundo del cine, el teatro y las artes escénicas en general. Seis de los espacios temáticos han sido inaugurados durante la Feria del Libro.

Pero la Sociedad Vila Literaria, que gestiona el proyecto, quiere ir mucho más lejos y establecer, en total, una docena de locales a los que además se sumarán otros cedidos por el municipio y los comerciantes de Obidos, de forma que los libros y la literatura impregnen toda la ciudad. La Sociedad y el Ayuntamiento se han marcado como objetivo que los espacios del libro repartidos por el pueblo alberguen, a finales de 2015, todos los títulos publicados por las editoriales portuguesas.

La oferta editorial de la villa medieval reunirá no solo las publicaciones recientes de las editoriales lusas, sino ejemplares descatalogados, raros o de segunda mano, así como títulos en lenguas distintas al portugués, con vistas a los turistas extranjeros.

El Ayuntamiento confía en que no serán un obstáculo los costes del proyecto, cuya mayor partida hasta ahora -el acondicionamiento de la iglesia de Santiago valorado en 300.000 euros- ha sido financiado en un 85 % con fondos comunitarios europeos. Para habilitar el resto de los espacios se prevén gastos mucho menores y el alcalde explica que “en el mercado, por ejemplo, se han construido estanterías con cajas viejas de fruta cedidas por los agricultores”.

Con la organización de varios festivales literarios a lo largo del año, Obidos quiere además destacarse de otros pueblos europeos con iniciativas culturales parecidas, como Hay-on-way en Gales o la vallisoletana y también medieval Urueña.

El más importante de esos certámenes comenzará dentro de diez meses, con carácter anual, que planea traer a la localidad a autores de relevancia internacional, como los ganadores del premio Nobel de literatura.

El nuevo proyecto de Obidos vendrá a reforzar las actividades y ferias que ya organiza la villa, cuyas calles se abarrotan de miles de visitantes en la Navidad, durante los torneos y desfiles de ambientación medieval y en el Festival del Chocolate, que este año ha celebrado su undécima edición.

 

Aunque interrumpa el tráfico y moleste a los vecinos, Nueva York tiene claro que el rodaje de películas y series en sus calles tienen una repercusión positiva en el turismo y la economía, algo en lo que trabaja la iniciativa “Made in NY” y que en 2012 se ha traducido en ingresos de 7.100 millones de dólares.

“Las películas rodadas en la ciudad de Nueva York generan puestos de trabajo bien pagados a los neoyorquinos, favorecen a los negocios locales y promueven Nueva York como un destino turístico”, asegura en una entrevista con Efe Marybeth Ihle, del Departamento de Medios y Entretenimiento del Ayuntamiento de Nueva York, que ha lanzado la campaña de promoción de rodajes “Made in NY”.

Hasta los años sesenta, rodar en la ciudad requería pasar por hasta cincuenta permisos oficiales. Pero en 1966, el entonces alcalde de la ciudad, John V. Lindsay, viendo los beneficios que la industria del cine generaba en California, incluyó en su programa electoral la promesa de convertir Nueva York en una “ciudad de cine” a través del Departamento de Cine, Teatro y Retransmisiones, que todavía hoy funciona.

“El primer contacto que tiene mucha gente con la ciudad es el cine y la televisión y ello les hace venir a visitarla”, explica Ihle. El cine de Woody Allen y Martin Scorsese, la trilogía de “El Padrino” o la serie “Sexo en Nueva York”, efectivamente, han tatuado en la retina las estampas de Manhattan o de Brooklyn, y el departamento lanzó para demostrarlo el libro “Scenes from the City”, como conmemoración de sus 40 años de funcionamiento.

El alcalde Michael Bloomberg retomó la labor de Lindsay y perfeccionó su técnica. Por un lado, ha mejorados las cifras. Desde 2002, los ingresos directos anuales generados por estos rodajes han subido en 2.000 millones dólares y en 2012 el sector empleó a 130.000 neoyorquinos, 30.000 más que en 2004. Pero también ha ofrecido cursos de formación, charlas con profesionales, hace un seguimiento para que se cumplan las condiciones y el respeto a la comunidad, ha creado los premios Made in NY  y ha creado una línea de mercadotecnia con el logo de la iniciativa. Estos meses, además, ha empapelado las estaciones de metro y las vallas publicitarias con los carteles de la iniciativa, con la cláusula “Film is Good for NYC” y basándose en el dato de que este sector dejó 400 millones de dólares en impuestos en la ciudad.

Leer más:  Rodajes «Made en NY» para potenciar el turismo – La Razón digital  http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/3325126/rodajes-made-en-ny-para-potenciar-el-turism#Ttt1wg31NDnhJfnh